miércoles, 18 de agosto de 2010

CLASES DE CONOCIMIENTO




1. Conocimiento de sentido común.- Conocimiento espontáneo en su origen; reflejan la realidad de modo disperso y esta basado en la convención, por ello puede calificarse de espontáneo (producto de una necesidad), disperso (no establece relaciones entre ellos) y convencional (tradición y acuerdo común).

2. Conocimiento científico.- Se adquiere mediante la utilización de un método (procedimientos ordenados). Integra la realidad de manera sistemática (coherencia) y se acepta sólo si ha sido previamente comprobado.


3. Conocimiento filosófico.- Producto de una actividad reflexiva (donde el conocimiento mismo es objeto de análisis crítico) que se propone dar una perspectiva unificada de la realidad, acreditada por el recto ejercicio de la razón; esto caracteriza al conocimiento filosófico de reflexivo, unificado y justificado racionalmente.

NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA




Hombre = Aprende, acumula y repite datos = Necesita comprender y comprenderse a sí mismo = necesita la filosofía para:

1. Desarrollar su actitud investigadora, alejándolo del mecanismo, la inconciencia y el conformismo animal.
2. Habituar su mente a la exigencia de respuestas lógicas, fundamentadas, que soporten la crítica y tenga apertura intelectual de nuevas y superiores formas de pensar, para evitar dogmatismos esclavizantes y fantasías.
3. Desarrollar capacidades superiores de su intelecto para incrementar sus actitudes reflexivas y críticas, estimular la creatividad y fomentar la disciplina y el rigor de pensar adquiriendo una visión más racional y coherente de sí y su universo.

CARÁCTER HISTÓRICO DE LA FILOSOFÍA



Los cambios sociales han estado ligados a las tendencias filosóficas.

La historia universal ha sido influenciada por el pensamiento de algunos filósofos.

“La más profunda historia de la humanidad que puede escribirse es la historia de la filosofía”.


CARACTERÍSTICAS DE LOS PROBLEMAS FILOSÓFICOS EN CUANTO A SU RESOLUCIÓN.



Ninguno tiene respuesta única, las cuestiones permanecen abiertas.

La dificultad de hallar una respuesta no elimina el problema; el reto sigue allí acrecentando su importancia.

La filosofía no puede proporcionar una respuesta satisfactoria a todas las dudas que origina, ofrece a cambio varias explicaciones posibles que enriquecen nuestro pensamiento y libran de perjuicios nuestra mente.

“Las ciencias -sostiene Russell- nos dicen lo que podemos saber, pero lo que podemos saber, es muy poco, y si olvidamos lo que es imposible saber, nos hacemos insensibles a muchas cosas de la mayor importancia”2

Por eso, mientras haya dudas, mientras el hombre vislumbre el alcance de su ignorancia y tenga plena conciencia de lo que no sabe, mantendrá la maravillosa posibilidad de conocer.